Entradas

Mostrando las entradas de marzo, 2026

Flores amarillas.

Y ahí estabas, sosteniendo un ramo de flores amarillas, como si supieras que ese color iba a quedarse a vivir en mi memoria. Abrí la puerta de cristal y el mundo se quedó atrás. Porque ahí, frente a ti, todo dejó de importar. Mis manos temblaban, mi respiración se rompía,  y mi corazón… mi corazón no latía, corría hacia ti. Me acerqué, lenta por fuera, pero por dentro ya te había alcanzado mil veces. Tú también venías hacia mí, con esa forma tuya de hacer que todo se sienta inevitable. Y entonces pasó… No lo pensé. No lo dudé. No lo contuve. Te abracé como si se me fuera la vida, como si en tus brazos encontrara todo lo que nunca supe que me hacía falta. Y te besé… con el alma temblando, con el miedo deshaciéndose, con el corazón entregándose sin pedir permiso. No miento al decir que en cuanto te vi, algo dentro de mí se rompió… pero bonito. Se me hizo chiquito el corazón, como si no pudiera cargar tanta emoción. Quería llorar, y estaba temblando, pero no de miedo… Era amor, era vé...

Azul intenso.

Ya no me importa que seas el rosa más suave, porque ahora sé que el azul intenso que encontré es el color que realmente me llena. Es ese tono profundo que no se desvanece con el tiempo, que no necesita disfrazarse de algo más para ser hermoso. Es calma y tormenta al mismo tiempo, es certeza en medio del caos. Y aunque alguna vez pensé que lo delicado era lo que necesitaba, hoy entiendo que lo que de verdad me sostiene es aquello que se siente intenso, real y sincero.

Ataques de pánico.

Normalicen dedicar ataques de pánico  "Amor, te dedico aquella noche en la que todo mi cuerpo temblaba. Aquella noche en la que apenas podía respirar de tanto llorar. La misma en la que la desesperación me desbordaba tanto que terminé golpeándome la cabeza, buscando mi cutter por todos lados para poder calmar el caos de mi interior.  Te la dedico porque esa fue la noche en la que el miedo me consumió por completo: el miedo de perderte, el miedo de que te fueras después de haberte herido con mi imprudencia."