Todo estará bien.
Sé que todo estará bien,
o al menos eso repito para no recaer.
Dicen que el tiempo lo cura todo,
pero el tiempo solo enseña a vivir con el dolor.
Las heridas no se van,
se pudren en silencio.
Aprendes a sonreír encima de ellas
y a fingir que ya no arden.
Tal vez mi vida se construyó sobre un error:
nunca aprendí a vivir,
solo a resistir.
Me quedé atrapada en lo que fue
y a diario sigo muriendo ahí.
Me inventé un mundo para sobrevivir,
una cárcel con nombre de estabilidad.
Llevo años hundida,
llamándole tristeza a la costumbre de doler.
Aun así, no me rindo.
No porque tenga fe,
sino porque cansarse de sufrir
también es una forma de esperanza.
Tal vez algún día no duela despertar.
Tal vez algún día deje de sobrevivir
y aprenda, por fin,
a vivir.
Comentarios
Publicar un comentario