Suficiente.
Me rompiste
y ahora,
por primera vez,
me da miedo sentir.
Me amaste tanto,
sin promesas,
sin nombre,
sin un lugar definido.
Yo estaba indecisa,
temblando entre el sí y el no,
pero aún así
decidí sentir.
Había amor.
Había deseo.
Habían gestos de novios
y silencios de algo prohibido.
Pero nunca hubo una etiqueta
que nos sostuviera.
Nunca supe qué fuimos.
Demasiado para ser amigos,
insuficientes para llamarnos pareja.
Un casi.
Un "quédate" sin compromiso.
Rompí mi propia moral
intentando merecer tu amor,
creyendo que dar más
era la forma de quedarme.
Y tal vez fue justo eso
lo que terminó por quebrarnos.
Sin pensar, hice cosas
para darte placer,
para ser tu elegida,
para que sintieras
que te pertenecía.
Pero lo arruiné.
Toqué heridas que ya estaban cerrando.
Hice sangrar un corazón
que apenas aprendía a cicatrizar.
Y me arrepiento.
Te extraño
en los momentos más pequeños.
Aún te sueño.
Aún te busco en recuerdos que no se van.
Recuerdo tus besos,
tus abrazos,
tu olor…
y cómo en ellos
yo sí me sentía suficiente.
Comentarios
Publicar un comentario