Amarte sin que duela.

Apenas te conozco,
y aún así
siento que ya te había visto antes.
Desde aquel primer instante
algo en ti me atravesó la mirada…
pero no volví a buscarte.

Pasaron los meses.
El tiempo siguió su curso,
y entonces
fuiste tú quien me encontró.

No recordabas mi rostro,
ni mi presencia fugaz entre los perfiles.
Pero yo…
yo sí te recordaba a ti.

Bastaron pocas palabras,
apenas unas conversaciones sueltas,
para que te instalaras
profundo en mi mente,
como un pensamiento
que se niega a marcharse.

Pensarte
se convierte en una sonrisa inevitable,
de esas que nacen solas
y se quedan
tatuadas en el alma.

Quiero verte.
Quiero sentir tu calor cerca,
perderme en tus brazos,
quedarme impregnada de tu olor
como si mi piel
quisiera recordarte para siempre.

Quiero abrazarte,
besarte
hasta olvidar el tiempo.

Quiero amarte…
quiero que seas tú.

quien se quede,
quien me abrace,
quien camine conmigo
cuando todo sea incierto.

Quiero amarte,
pero amarte de verdad…

Amarte
sin miedo,
sin distancia,
sin esa sombra amarga
que deja el dolor.

Amarte
sin que duela.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

El diablo me alcanzó.

Navy Blue.

El hilo.